miércoles, 8 de julio de 2009

formas dulces de rechazo?

Hacía un par de semanas que hablaba por msn con chico-sorpresa. Más bien debería decir que hacía un par de semanas que peleaba diariamente por msn con chico sorpresa. Pelear siempre ha sido para mí una especie de hobby y encontré un par desafiante en chico-sorpresa, que le había pedido a una compañera de clase mi mail porque me vio en un cumpleaños suyo justo un finde que él había venido a la capital.
Mis intenciones eran del todo inocentes. Es más, ni intenciones tenía. Al cabo de estas dos o tres semanas, me dijo que venía por trabajo por un fin de semana y que qué me parecía juntarnos a tomar algo. A mí me divertía mucho la idea. Podría pelear cara a cara y ensañarme debatiendo con el chico-sorpresa e inocentemente eso era todo lo que esperaba, todo lo que construía mi expectativa.
Nos encontramos en un lugar neutral, yo estaba un poco nerviosa porque ni había pensado qué podíamos hacer o a dónde le gustaría ir, pero él no paraba de sonreir y de mirarme de una forma extraña.
Caminamos un rato, demoramos, pero al fin aparecieron temas de discusión y para pelear con el mejor humor del mundo, con chistes de por medio y, debo decirlo, ya bastantes palos de su parte.
Fuimos a tomar algo. El lugar tenía música en vivo y lo que más hicimos fue tomar, no hablamos tanto. A mitad de la noche me encontré con un par de amigas que sin preguntar acerca de chico-sorpresa se unieron a nosotros y nos pusimos a cantar y a joder mucho con cualquier estupidez, ya bastante desinhibidos por el alcohol.
Era tarde ya cuando se había terminado la música y la vitalidad de mis amigas que habían tomado bastante más que nosotros y poco a poco se iban retirando. Cuando nos trajeron la cuenta hice algo que suelo hacer cuando voy por ahí y algún papel sin mucha utilidad cae en mis manos. Lo doblo hasta lograr una ranita de papel que salta cuando se le apreta la cola. A chico-sorpresa le resultó muy simpático y hasta tierno (o algo así supo decir). Salimos del bar casi abrazados, le regalé la ranita de papel y me lanzó una de sus miradas más tentadoras. Chico-sorpresa tenía cierta forma de mirar que entre intimidaba y daban ganas de hacerle cualquier cosa. Esa ambigüedad creo que era su mayor encanto ya que físicamente ni siquiera era mi tipo.
Mucho menos tímidos, con menos palabras y más juntos, acompañamos a una amiga que apenas podía sostenerse hasta una parada de taxis y la metimos en uno. Luego de eso nos miramos sin decirnos nada pero hablando con los ojos y caminamos abrazados y en silencio hasta cerca del lugar donde se estaba alojando.
Por allí nomás encontramos unos bancos apartados y un poco a oscuras donde nos sentamos. Yo empecé a hablar de cualquier idiotez mientras chico-sorpresa me miraba largamente (sí, con una de esas miradas) que poco a poco me hacía dar cuenta de qué tan absurda era mi conversación. Aún así, y vícitima de los efectos del alcohol, yo seguía.
Esperaba que él por fin se cansara de tanta idiotez (ya a propósito) e hiciera algo. Y no demoró mucho. Me hizo callar con un beso y ahí se desencadenó todo el efecto que la mirada sostenida durante horas en el bar y en la calle había provocado en mí. Besos, caricias, manos, amparados por una oscuridad cómplice.
Ni idea cuánto tiempo, pero al rato yo estaba demasiado a gusto como para quererme ir. Y entonces se rompió la magia. "Y si subo?" le dije con una voz entre inocente y demandante. "No, O, ahora vas a tener que irte. Mañana tengo que levantarme temprano para trabajar. A eso vine." Yo me reí, incrédula, y continué en lo que estaba. Chico-sorpresa me apartó. "En serio, O, tenés que irte".
Remoloneos más, remoloneos menos, terminé yéndome a casa unos 15 minutos después de todo ese circo.
Genial, O.
Chico-sorpresa se volvía al finalizar la jornada del día siguiente y hasta que llegó a su casa no hablamos. Por msn seguimos como si tal cosa. Yo no reproché la echada en la cara pero todo quedó medio raro. Lo único bueno era que en dos fines de semana más volvía a la capital y ahí seguro nos encontrábamos.
En resumen, porque esto ya se está poniendo largo y no quiero aburrir, aquel fin de semana vino y aunque di señales de vida y opciones de encuentro, no supe de su paradero hasta que había llegado el lunes y cada cual estaba en su punto de origen. Esto y un par de cosas más hicieron que me sintiera bastante estúpida. Al principio me quemé la cabeza, luego decidí odiarlo y finalmente ignorarlo, cosa que estuvo bastante bien.
Todo esto viene a cuento porque hace un par de días, después de meses sin hablarnos, me habló como si tal cosa, con los mismos apodos de antes, con las mismas peleitas histéricas. Yo tomé todo como de quien venía y seguí el juego. Ya lo tengo perdonado y asumido, y además ando con la cabeza en otra así que ni me jode. Pero he aquí que haciéndose el boludo me comentó que venía a la capital próximamente y que era más que obvio el encuentro.
No puse objeciones. Me dije: O, sabés cómo son las cosas, así que
a) te vengás
b) la pasás bien, sea lo que sea, lo que tenga que ser
c) ... (no sé, otras opciones?)


---actualización---
como varios preguntaron por la ranita... hice una especial y muestro cómo sería.


10 comentarios:

¡Jotapé! dijo...

¡Bajale la caña!

Las cuentas pendientes queman la cabeza.

Bárbara dijo...

Ahora quiero saber cómo se hace la ranita de papel!.
Combinar las opciones a y b, no me preguntes cómo, estaría bueno.

maria luz dijo...

pasala bien y listo!despues cada uno a lo suto, y me quede intigada con la ranita de papel, no se como son!!
besos olive!

maria luz dijo...

escribi para el orto! jaja

noelí dijo...

Total ya no te afecta el pibe, aprovechá y disfrutá el momento!!

Julieta dijo...

Debo decir... yo amo la venganza.

Clementine dijo...

mmmmmmm , nena qué onda? un loco que no quiere coger? a vos te pasan todas. desde cuando? me parece muy extraño , no será que no te quería hacer subir porque quizá no está sólo de trabajo en capital , quizá hay alguien más .(si , soy muy desconfiada , lo sé !) igual , no sé , si el loco te dejó con las ganas y vos aún las tenes , cogetelo y listo , como quien no quiere la cosa (pero la quiere lkfgkg) , y si no que la haga , que se vaya a la mierda , sale un fuck you y dejarlo plantado .

Pau dijo...

Combinación de a y b, sin ninguna duda, eh.
Me encanta la menera de escribir que tenes.

Srito Ale dijo...

Anda a joder un rato y pasarla bien, cuando te canses decile q se tiene q ir.
jaja

Ame esa ranita de papel, es buenisima jaja

q estes bien
au revoir

¡Jotapé! dijo...

En rana tenés un ojo precioso y un ombligo que compite con él.

Y cuando compiten ojos y ombligos en rana, hay que piropear.

¡Un beso!