La segunda vez que salí con M (que no fue exactamente una salida sino un encuentro mientras los dos hacíamos tiempo para luego hacer otras cosas), me di cuenta de algo que antes no había pensado. Fue una especie de deja vu, una idea de reiteración forzosa. M me hablaba de ciertos temas siempre, hasta que descubrí cierta razón oculta. Quizás en la primera salida me pareció más natural y me enrosqué charlando, pero ahora me parecía un circo insoportable, así que, consejito, queridos chicos: no hablen de lo que creen que a nosotras nos debe interesar hablar. No supongan.
Hay quienes sacan sus maneras de actuar de recetarios aparentemente infalibles y no consideran variantes. Conmigo, al menos, no hay recetario infalible que valga. Se ve que los tipos me ven cara seria y piensan que solo quiero hablar de temas serios o intelectuales. Y no!!! también quiero divertirme, decir pavadas y bailar cumbia. Por qué no? Y yo voy a ser como soy y punto, así que lo menos que te digo, flaco, futuro saliente, futura persona que va a conocer otra chica: sé vos mismo. Si no funciona, no funciona, pero si hacés lo que pensás que a ella le va a gustar o tratás de sacarle los temas que creés le interesan, algún día te vas a quedar sin nada que decir y en realidad no va a funcionar un carajo.
La otra típica cosa que tiene que ver con esto es que me den el sí como a los locos. Me desespera. No voy a dejar de salir contigo porque discrepemos en si le ponemos tres u ocho cucharadas de azúcar al café, ni si te gusta más Batman que Robin o Tom que Jerry. No me des siempre la razón, pibe, decí lo que pensás y punto.
Ejemplo ilustrativo, a la salida de un cine:
él: Qué buena estuvo la peli, che!
ella: Nah, fue un embole, mal, aparte los actores estaban menos metidos en los personajes, el director bla bla, la fotografía ni ahí, capaz lo único más o menos bueno fue la banda sonora, fulanito de tal me gusta mucho.
él: ah, sí, sí, fulanito de tal
ella: pero en realidad fue una cagada
él: sí, yo decía que estaba buena por eso de la banda sonora, pero no, sí, pensando mejor, no estuvo tan buena.
A ver... si decís que estuvo buena: decí un por qué!! Me acuerdo de una vez que fuimos al cine con buenamigo y él casi se duerme en la película (aparte era trasnoche). Después yo intentaba convencerlo con mis argumentos de que no había estado tan mala y él puteando porque había sido horrible (y la había elegido yo) y terminamos matándonos de risa, cada cual con su opinión pero escuchando los puntos del otro.
No sé las chicas que opinan, capaz soy yo la neurótica, pero hay diferencias que no me van a cambiar la decisión de seguir saliendo con alguien o no. No tienen por qué complacerme en todo, prefiero ver que encontramos temas en común a que el tipo se esfuerza por sacarme los temas con los que sabe que yo me colgaría hablando. La primera vez te funciona, la segunda, ya no.
Bueno, ese fue mi humilde consejito del día de hoy. Me voy a seguir conquistando el mundo.
Au revoir.
TERAPIA INTENSIVA
Hace 5 años