sábado, 21 de noviembre de 2009

El cuaderno rojo - lectura entre el caos

Estoy leyendo "El cuaderno Rojo", de Paul Auster. Elegido al azar en la biblioteca, me encontré con un libro fascinante acerca del azar y las casualidades. Contiene un exquisito prólogo de Justo Navarro acerca del tema, de la vida de Paul Auster y cómo las casualidades le han implicado tanto.
A continuación dejo un texto del prólogo y un capítulo del libro.
Pero léanlo, no se van a arrepentir, es brevísimo y lo estoy devorando a pasos agigantados, estoy procurando ir lento porque sé que lo lamentaré al terminarlo.



XI

Una vez Paul Auster fue de excursión al bosque y encontró el idioma al que mucho más tarde trataría de traducir el mundo, el mundo cómico y aterrador: encontró el idioma del azar, el idioma de la casualidad y las coincidencias, el idioma de los encuentros fortuitos que se convierten en destino. Gracias al azar Paul Auster encontró la música del azar. Se hacía novelista mientras descubría la música del azar: traducía el mundo al idioma que había descubierto hacía muchos años en una excursión al bosque: el idioma del azar. Pero el idioma del azar es también el idioma de la fragilidad: hay coincidencias y casualidades con las que te mueres de risa y hay coincidencias y casualidades con las que te mueres. Descubrir el poder del azar es descubrir que somos terriblemente frágiles y vulnerables, que dependemos de la casualidad, que una coincidencia estúpida puede destrozarnos en un segundo. Que una palabra estúpida oída por casualidad también puede fulminarnos. Recordar que las personas son terriblemente frágiles es una obligación moral: Paul Auster dice que es cazador de coincidencias por obligación moral.

Justo Navarro - Prólogo a "El cuaderno rojo"


6
En la misma línea, a pesar de abarcar un período de tiempo más corto (unos meses en lugar de veinte años), otro amigo, R., me habló de cierto libro inencontrable que había estado intentando localizar sin éxito, husmeando en librerías y catálogos en busca de una obra supuestamente excepcional que tenía muchas ganas de leer, y cómo, una tarde que paseaba por la ciudad, tomó un atajo a través de la Grand Central Station, subió la escalera que lleva a Vanderbilt Avenue, y descubrió a una joven apoyada en la baranda de mármol con un libro en la mano: el mismo libro que él había estado intentando localizar tan desesperadamente.Aunque no es alguien que normalmente hable con desconocidos, R. estaba tan asombrado por la coincidencia que no se pudo callar.
-Lo crea o no -le dijo a la joven-, he buscado ese libro por todas partes.
-Es estupendo -respondió la joven-. Acabo de terminar de leerlo.
-¿Sabe dónde podría encontrar otro ejemplar? -preguntó R.-No puedo decirle cuánto significaría para mí.
-Éste es suyo -respondió la mujer.
-Pero es suyo -dijo R.
-Era mío -dijo la mujer-, pero ya lo he acabado. He venido hoy aquí para dárselo.

Paul Auster - El cuaderno rojo

10 comentarios:

Cronopia Azul dijo...

Ayy tan bonitas las casualidades y este tipo de cosas que hacen de la vida un laberintico de encuentros...

Kundera es bueno para eso también :)

noelí dijo...

Muy bueno, realmente excelente. Tenías razón, valió la pena leerlo.

chuc dijo...

Hay hechos fortuitos que ocurren en el momento justo contactándonos quizás con los individuos indicados para mostrarnos un nuevo rumbo por donde intentarlo.

Paula y punto. dijo...

Había comentado, pero veo que no se publicó.
Entre otras pavadas, decía que era una suerte encontrar un prólogo que valiera la pena.

:)

Juli* dijo...

No leí el capítulo porque quiero sorprenderme cuando agarre el libro. Yo leí de él "La música del azar", y me re gustó. Lo recomiendo!

O(ʜ)livia dijo...

lo leeré, lo leeré!!
hoy iré a la biblioteca a buscar más de paul auster, porque quedé encantada.
quiero leer "la ciudad de cristal"
hacía tiempo que venía con 0 lectura, ahora que tengo millones de cosas apra hacer y estoy bastante estresadita, se me da por devorar libros, soy un desastre!

Bárbara dijo...

Yo sólo leí la trilogía de él, por los fragmentos que compartiste me dan ganas de leer éste también...

Bárbara dijo...

PD: No me parece nada tarado tu comentario, al contrario, pienso lo mismo que vos con respecto al tema y ojalá ella lo tomara así... Pero bueno, una cosa es mirarlo desde afuera y ni me imagino lo difícil que debe ser vivirlo en carne propia. Gracias!!

O(ʜ)livia dijo...

hoy squé "la ciudad de cristal" y ya muero por empezar a leerlo. además ando recomendando el otro libro a todo el mundo, hoy se lo ecomendé a ella que me cruzó en la facultad y me preguntó qué andaba leyendo al verme cargada de libros.

y bueno, barbi, es obvio que vivirlo en carne propia no debe ser fácil. lo pienso para mí y está re jodido, no sé cómo reaccionaría, pero por otro lado, pienso todo eso que te comenté.
una vida, loco! es una vida!
en fin...

JuanT dijo...

Queda anotado Paul Auster entre mis pendientes, la verdad que me atraparon los retazos que elegiste