Estoy atípicamente postiva. La predisposición al buen humor genera cosas grandiosas, está casi comprobado. Cosas como conocer gente con la que pasaría horas y horas charlando de la vida en vez de hacer los benditos trabajos que la facultad obliga. Así, sin mediar acuerdos intermedios, me voy a la casa de una compañera de facultad y siento que nos conocemos de siempre, que me confía cosas que no sé si yo confiaría a alguien y que nos parecemos gratamente demasiado.
Y también pasa que a pesar de las contrariedades de un día, puedo terminarlo a los abrazos más cariñosos del mundo con buenamigo e invitada a pizza y cervezas por "los hombres" de un reducido grupo de compañeros de facultad.
O también, ir a saludar a un amigo por el cumpleaños se convierte en una charla de reencuentro sobre temas que nunca habíamos hablado y a todos nos dejan pensando (como si la vida supiera que a Olivia esas cosas la conquistan).
Yo sé que el sol tiene que ver con todo esto, la final instalación de la primavera, el calorcito, poder finalmente usar mis polleras y ropa liviana, las ganas de irme a leer a alguna plaza, la necesidad de llamar a cualquier persona para que se sume conmigo a un pic-nic improvisado, en algún rinconcito al sol.
Yo sé que también tiene que ver con esto el haberme bajado la segunda temporada de "Pushing daisies" y mirar un capítulo por noche. Me pone superñoña y feliz esa historia descabellada y tan tierna, con esos colores hermosos y la sensación de que puedo oler los pasteles a través de la pantalla.
Pero a veces, segundos antes de quedarme dormida, se me da por pensar si en realidad no me estoy engañando un poquito a mí misma. Y sí, probablemente sí. Porque los viejos fantasmas siguen en el ropero, atemorizados por el sol pero todavía ahí. Y la vida real no huele a pasteles. Pero mientras, me quedo con las palabras de mi amigo R mientras caminábamos ayer para retornar a casa:
"Todo está cambiando, Olive. No sé si para mejor o para peor, pero a la larga, los cambios siempre son buenos."
(para los que nunca vieron la serie, no la voy a contar acá porque pueden enterarse googleando de qué va; pero debo aclarar algo para que tenga sentido el video: ellos NO se pueden tocar. Si él la toca, ella se muere)
TERAPIA INTENSIVA
Hace 5 años